Mirando en tu juventud,
¡Vi que se aguaron tus ojos!
Del deseos de aprender,
Con mis años y de mi entorno,
Curiosidad de una mujer,
Que le exigía la experiencia
Aunque aún sin comprender,
Del poder que le imponían,
¡Las hormonas de su cuerpo,
Con las sutilezas mías!
No eres una mujer bella,
Pero fea no eres tampoco,
Bonita eres solo un poco;
¡Ni siquiera eres doncella!
Hay en ti la juventud,
Con una sonrisa hermosa,
La tercedad tan preciosa,
De tu piel de primavera,
Tu mirada esplendorosa,
Hacen pensar en quimeras.
Duermo contigo de noches,
¡Despierto sigo dormido!
No se que pasa conmigo,
Pero no siento reproches,
Son sentimientos hermosos,
Que no pudiera explicar,
Nada haría por claudicar,
De sueños tan voluptuosos,
¡Que yo me pongo celoso,
De mis sueños al despertar!
Nos abrazamos en mis noches,
Recorriendo nuestros cuerpos,
Voy enredando tus crespos,
¡Fuera se escuchan los coches,
Sirena que canta en tonos
Canciones que el cielo inspira!
¡Siento que caigo en la pira!
¡Quemándome en tus contornos,
Perdiendo lo que me anima,
Sacrificando mi entorno!
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Saturday, March 20, 2010
REALIDAD CONFUSA
Por no seguir mi instinto, perdí mi oportunidad,
Aquel me marcó un camino que yo no supe mirar,
Me pareció…. irrealidad de las tantas de esta vida,
Imaginé que sería de mi mente una ilusión.
Pues sentí en mi corazón momentos de fantasías
Confusiones, alegrías desmedidas y caóticas,
Y no le encontré la lógica a aquello que yo sentía.
Aquella mujer llegó al rincón donde yo estaba,
Buscando de los consejos de mi Dios: las profecías,
Y lo menos que sabía, era que yo la miraba,
Lleno de pasión y ganas de retenerla conmigo,
Pero ¡ay! Mí querido amigo: ¿Cómo voy a pedir eso?
Sin parecer un enfermo de la mente y sin razón,
Y rompiera al corazón, que no aguantaba su peso.
Ella me pareció bella, aunque quizás: no era tanto,
Pero así son las quimeras que nos crea el corazón,
Don Quijotes el de La Mancha, vivía sus ilusiones,
Luchaba a su Dulcinea reina en su imaginación,
Haciendo que de aquel lodo y de los trapos roídos,
Surgieran las cosas bellas, que de su alma extraía,
Para el amor de su vida: y la fuente de sus sueños.
Y yo, tan común mortal, que ni imaginación tenía,
Que de valor requería para contarle mis sueños,
Aunque parecían ingenuos sentía muy, muy adentro.
Provocándome emociones dentro muy dentro de mí;
Fui aquel que deseó obtener aquella mujer deseada,
¿Cómo podía retenerla, y… abruptamente lograrla?
¡Sin parecer estar loco… y se burlara de mí!
¿Cómo cobarde... Callé? No exprese mis sentimientos,
Me quedé con ellos dentro, sin dejarlos navegar,
La mujer se fue a viajar hacia la ciudad de hierro,
Que construida con concreto, crea sueños e ilusiones,
Y provoca las pasiones como de hombres de mujeres,
Al disfrutar los placeres del que a luchar se dedique.
¡Y aunque solo me quedé, traté no sentirme triste!
Yo me creé un compromiso buscándome una ilusión,
Traté de sentir pasión por las cosas de esta vida,
Que a mí, me estaban prohibidas, que no eran para mi,
Y seguí viviendo así, desarrollando el destino,
Buscándome ese camino, que para andarlo nací,
Yo volví a saber de ti, de que ya habías regresado,
Pero me quedé estancado; seguía yo muy perdido.
Han pasado muchos años desde aquella linda vista,
Aquella muchacha fina que tanto yo había admirado,
La encontré por otros lados, en casa de unos amigos,
Sigue hoy viviendo sola, yo siguiendo otro camino,
Sin felicidad tampoco, sin saber que hacer contigo,
Me apena proponerle: comparta amores conmigo,
¡Y en el fondo de mi alma quisiera verme contigo!
En un lugar bien bonito, te quisiera yo encontrar,
Estar solos para hablar de las cosas de los dos.
Quizás sea la confusión de mi mente que inconsciente,
Se me presente caliente de deseos para ti,
Yo nunca te he hablado a ti, de las cosas que me pasan,
No se si tengas las ganas de escuchar lo que propongo,
¡Pues quisiera me permitas compartir contigo todo!
De todas maneras: mujer, que me creas confusiones,
Encendiendo las pasiones de mi cuerpo y de mi mente.
Aquella hembra inconsciente que conquistando mi amor,
Me dejó una sensación de sus perfumes y olores,
Que disfruté por las noches después que ella se marchó,
¿Tal vez no esté en tu conciencia? ¿Quizás no te lo imagines?
Si realmente por tu mente, no pasó ni aquel recuerdo,
Hoy los dos somos amigos y nos llevamos muy bien,
Esto a mi me hace creer, que para amar de verdad,
No se puede calcular, no hay estudios ni razones.
Hay locuras, ocasiones que nos presenta el destino,
Pero siendo atrevidos… ¡Si podríamos sorprender!
¡También gozar del placer que nos regala la vida,
Hacer volar fantasías y lograr felicidad!
En nuestros caso concreto… ¿Sabemos no pasó nada?
Pero, ¿Quién sabe las cosas?... ¡Puede ser que sí pasó!
¡Quedaron los pensamientos, quedaron las reflexiones!
Se definieron razones, hubo amores hubo poesía,
Que hace falta alimentar y regar como a las flores,
Hacer crecer las pasiones de las almas que se buscan,
¡Hágase nuestros destinos! ¡Gocemos nuestros amores!
Aquel me marcó un camino que yo no supe mirar,
Me pareció…. irrealidad de las tantas de esta vida,
Imaginé que sería de mi mente una ilusión.
Pues sentí en mi corazón momentos de fantasías
Confusiones, alegrías desmedidas y caóticas,
Y no le encontré la lógica a aquello que yo sentía.
Aquella mujer llegó al rincón donde yo estaba,
Buscando de los consejos de mi Dios: las profecías,
Y lo menos que sabía, era que yo la miraba,
Lleno de pasión y ganas de retenerla conmigo,
Pero ¡ay! Mí querido amigo: ¿Cómo voy a pedir eso?
Sin parecer un enfermo de la mente y sin razón,
Y rompiera al corazón, que no aguantaba su peso.
Ella me pareció bella, aunque quizás: no era tanto,
Pero así son las quimeras que nos crea el corazón,
Don Quijotes el de La Mancha, vivía sus ilusiones,
Luchaba a su Dulcinea reina en su imaginación,
Haciendo que de aquel lodo y de los trapos roídos,
Surgieran las cosas bellas, que de su alma extraía,
Para el amor de su vida: y la fuente de sus sueños.
Y yo, tan común mortal, que ni imaginación tenía,
Que de valor requería para contarle mis sueños,
Aunque parecían ingenuos sentía muy, muy adentro.
Provocándome emociones dentro muy dentro de mí;
Fui aquel que deseó obtener aquella mujer deseada,
¿Cómo podía retenerla, y… abruptamente lograrla?
¡Sin parecer estar loco… y se burlara de mí!
¿Cómo cobarde... Callé? No exprese mis sentimientos,
Me quedé con ellos dentro, sin dejarlos navegar,
La mujer se fue a viajar hacia la ciudad de hierro,
Que construida con concreto, crea sueños e ilusiones,
Y provoca las pasiones como de hombres de mujeres,
Al disfrutar los placeres del que a luchar se dedique.
¡Y aunque solo me quedé, traté no sentirme triste!
Yo me creé un compromiso buscándome una ilusión,
Traté de sentir pasión por las cosas de esta vida,
Que a mí, me estaban prohibidas, que no eran para mi,
Y seguí viviendo así, desarrollando el destino,
Buscándome ese camino, que para andarlo nací,
Yo volví a saber de ti, de que ya habías regresado,
Pero me quedé estancado; seguía yo muy perdido.
Han pasado muchos años desde aquella linda vista,
Aquella muchacha fina que tanto yo había admirado,
La encontré por otros lados, en casa de unos amigos,
Sigue hoy viviendo sola, yo siguiendo otro camino,
Sin felicidad tampoco, sin saber que hacer contigo,
Me apena proponerle: comparta amores conmigo,
¡Y en el fondo de mi alma quisiera verme contigo!
En un lugar bien bonito, te quisiera yo encontrar,
Estar solos para hablar de las cosas de los dos.
Quizás sea la confusión de mi mente que inconsciente,
Se me presente caliente de deseos para ti,
Yo nunca te he hablado a ti, de las cosas que me pasan,
No se si tengas las ganas de escuchar lo que propongo,
¡Pues quisiera me permitas compartir contigo todo!
De todas maneras: mujer, que me creas confusiones,
Encendiendo las pasiones de mi cuerpo y de mi mente.
Aquella hembra inconsciente que conquistando mi amor,
Me dejó una sensación de sus perfumes y olores,
Que disfruté por las noches después que ella se marchó,
¿Tal vez no esté en tu conciencia? ¿Quizás no te lo imagines?
Si realmente por tu mente, no pasó ni aquel recuerdo,
Hoy los dos somos amigos y nos llevamos muy bien,
Esto a mi me hace creer, que para amar de verdad,
No se puede calcular, no hay estudios ni razones.
Hay locuras, ocasiones que nos presenta el destino,
Pero siendo atrevidos… ¡Si podríamos sorprender!
¡También gozar del placer que nos regala la vida,
Hacer volar fantasías y lograr felicidad!
En nuestros caso concreto… ¿Sabemos no pasó nada?
Pero, ¿Quién sabe las cosas?... ¡Puede ser que sí pasó!
¡Quedaron los pensamientos, quedaron las reflexiones!
Se definieron razones, hubo amores hubo poesía,
Que hace falta alimentar y regar como a las flores,
Hacer crecer las pasiones de las almas que se buscan,
¡Hágase nuestros destinos! ¡Gocemos nuestros amores!
Etiquetas:
Autor,
Nicolás Enrique Chávez Manduley (POESÍA),
Poesía
Wednesday, March 17, 2010
¡HERMANOS CUBANOS!
¡Cubanos llegó la hora!
que estábamos esperando.
Para irnos liberando,
De este maldito infortunio.
Volvamos, a unir destinos,
de todos los que nacimos.
En aquella isla hermosa,
que para todos tuvimos.
Olvidemos el pasado
y pensemos en presente.
Que una tierra resurgente,
de amor con fraternidad
Está buscando calmar,
los dolores que sufrimos.
Para que al volver al nido,
de nuestros antepasados.
Los rencores superados,
seguro nos harán fuertes.
Entenderemos en presente,
los errores del pasado.
Murieron muchos hermanos,
por no tener experiencia.
Fueron muchas peripecias,
y muy cara la aventura.
Son los pueblos que maduran,
por los dolores sufridos.
¡¡¡Dejemos odios de lado,
y aprendamos lo vivido!!!
No es decir, justificar inclemencia
Tampoco, lo que ha dolido olvidar
El castigo necesario que aplicar
¡Sin dejar, La Rosa desfallezca!
No cardos hemos de cultivar
Ni permitir maldad incólume
Los hijos débiles, pecaran
¡Los fuertes, a La Rosa le van!
que estábamos esperando.
Para irnos liberando,
De este maldito infortunio.
Volvamos, a unir destinos,
de todos los que nacimos.
En aquella isla hermosa,
que para todos tuvimos.
Olvidemos el pasado
y pensemos en presente.
Que una tierra resurgente,
de amor con fraternidad
Está buscando calmar,
los dolores que sufrimos.
Para que al volver al nido,
de nuestros antepasados.
Los rencores superados,
seguro nos harán fuertes.
Entenderemos en presente,
los errores del pasado.
Murieron muchos hermanos,
por no tener experiencia.
Fueron muchas peripecias,
y muy cara la aventura.
Son los pueblos que maduran,
por los dolores sufridos.
¡¡¡Dejemos odios de lado,
y aprendamos lo vivido!!!
No es decir, justificar inclemencia
Tampoco, lo que ha dolido olvidar
El castigo necesario que aplicar
¡Sin dejar, La Rosa desfallezca!
No cardos hemos de cultivar
Ni permitir maldad incólume
Los hijos débiles, pecaran
¡Los fuertes, a La Rosa le van!
Etiquetas:
Autor,
Nicolás Enrique Chávez Manduley,
Poesía
Tuesday, March 16, 2010
¿QUIEN ERES?
¿Quién eres tú? Que te busco,
en todas partes donde voy.
Te busco cuando bailas…
¡Con otro que no soy yo!
Te busco en reuniones,
donde compartimos… ¡O quizás no!
Te busco al pasar por las calles,
abrazada del otro: ¡Que no soy yo!
Cuando caminas por parques;
que también camino yo.
Te busco en los lugares…
sin certeza, sin razón. Sin saber…
¡Siempre buscando ilusión!
en todas partes donde voy.
Te busco cuando bailas…
¡Con otro que no soy yo!
Te busco en reuniones,
donde compartimos… ¡O quizás no!
Te busco al pasar por las calles,
abrazada del otro: ¡Que no soy yo!
Cuando caminas por parques;
que también camino yo.
Te busco en los lugares…
sin certeza, sin razón. Sin saber…
¡Siempre buscando ilusión!
Saturday, February 21, 2009
MI POESIA
¡Escucha mi poesía, Oh mi reina querida!
Gran Señora, Soberana de los océanos,
De los arroyos, lagos, lagunas y ríos,
Diosa Oshún, La Caridad del Cobre.
¡Reina de mi patria!
¡Patrona de los míos!
Madre de negros, blancos e indios,
Novia americana de los cuatro vientos.
De la Patagonia, al El Bravo, dominas.
¡Todo lo completo! ¡Todo lo absoluto!
Orinoco, Amazonas, Mississippi, Cauto.
Rios que Bañan, tus predios de América।
Andes, Turquino, Sierra Madre, las Pampas.
Las Salinas, junto al Popo. Nazca, Copey,
Cuzco, Machu Picchu. Titicaca, Maracaibo,
La Leche, Chichén Itzá, Cristo Redentor.
El Cañón de Colorado, los Grandes Lagos.
El Salto del Angel and The Niagara falls!
Gran Señora, Soberana de los océanos,
De los arroyos, lagos, lagunas y ríos,
Diosa Oshún, La Caridad del Cobre.
¡Reina de mi patria!
¡Patrona de los míos!
Madre de negros, blancos e indios,
Novia americana de los cuatro vientos.
De la Patagonia, al El Bravo, dominas.
¡Todo lo completo! ¡Todo lo absoluto!
Orinoco, Amazonas, Mississippi, Cauto.
Rios que Bañan, tus predios de América।
Andes, Turquino, Sierra Madre, las Pampas.
Las Salinas, junto al Popo. Nazca, Copey,
Cuzco, Machu Picchu. Titicaca, Maracaibo,
La Leche, Chichén Itzá, Cristo Redentor.
El Cañón de Colorado, los Grandes Lagos.
El Salto del Angel and The Niagara falls!
Monday, February 2, 2009
¡SIEMPRE HEMOS SIDO!
¿Cómo perdí mi destino,
Si tanto te ame mi amor?
¿Cómo puede un corazón,
Destruirse en el camino?
Y el otro…¿Adonde partió?
Se preguntó en un suspiro,
¡Que como el viento corrió!
En glaciares infinitos.
¡Yo regreso adonde Dios!
¡El siempre estará contigo!
¿Por qué has de regresar,
Si queda tanto que hacer?
Ya volveremos con El
Mientras, hay que trabajar.
Nuestro destino alcanzar,
Cumplimentar nuestro amor.
Darle al mundo más calor,
Nuestros hijos, al procrear
¡La vida ha de continuar,
Para engrandecerlo a El!
¿Quién es ese que le llaman El?
No se, puedes ser tu u aquel,
Este o el otro, ellos o vosotros,
Tal vez, Yo mismo quizás seré
Pero no importa si el predicado,
El sujeto, el participio y el tiempo
La fuerza de la oración ¿El Verbo?
El, bien que pudiera Ser: ¿El Total?
Conjunto gramatical que da sentido
¿Cómo te puedo explicar?
¡Siempre hemos sido!
Si tanto te ame mi amor?
¿Cómo puede un corazón,
Destruirse en el camino?
Y el otro…¿Adonde partió?
Se preguntó en un suspiro,
¡Que como el viento corrió!
En glaciares infinitos.
¡Yo regreso adonde Dios!
¡El siempre estará contigo!
¿Por qué has de regresar,
Si queda tanto que hacer?
Ya volveremos con El
Mientras, hay que trabajar.
Nuestro destino alcanzar,
Cumplimentar nuestro amor.
Darle al mundo más calor,
Nuestros hijos, al procrear
¡La vida ha de continuar,
Para engrandecerlo a El!
¿Quién es ese que le llaman El?
No se, puedes ser tu u aquel,
Este o el otro, ellos o vosotros,
Tal vez, Yo mismo quizás seré
Pero no importa si el predicado,
El sujeto, el participio y el tiempo
La fuerza de la oración ¿El Verbo?
El, bien que pudiera Ser: ¿El Total?
Conjunto gramatical que da sentido
¿Cómo te puedo explicar?
¡Siempre hemos sido!
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Nicolás Enrique Chávez Manduley,
Poesía
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